viernes, 8 de agosto de 2014

El rio


Los dominios de los Cazadores, estan alejados de la ciudad y del Palacio Real, hacen honor al misticismo y el ocultismo que envuelve a las cuatro grandes familias y el compendio de personas que trabajan para ellos. Las mansiones Rosacruz, Corvino y Klovar comparten un espacio idílico que pocos han visto. Los jardines de las mansiones comenzaron a cuidarse a raiz del bisabuelo de los actuales líderes, cuando la Reina del Sol, para agasajar a sus guerreros, mandó construir y cuidar unos jardines dignos donde descansar la mente y pasear en paz.Los actuales líderes siguen cuidando de ese regalo con esmero, año tras año. 
Ethel suspiró y cerró el libro sobre su regazo. A ella le encantaban aquellos jardines, un rio caudaloso bajaba por los dominios de los Maximilian y bañaba también parte de los dominios de los Rosacruces. En verano, Mihael y Mirka solían ir a bañarse tras pedir permiso a su padre, y al final, todos acababan bañandose allí, tenían la mejor zona. 

Era hermoso, pensó Ethel, estar con toda la familia tan cerca, saber que podía verles cuando quisiera y abrazarles sin necesidad de viajar a otro país para ello... 

El sonido del agua la sacó de sus pensamientos y decidió que estudiaría más cómoda cerca del río, aunque llegado el momento, Ethel dejó el libro en la orilla y saltó lentamente de piedra en piedra, mirando como los árboles eran mecidos por el viento.

Se sentó a la orilla, dejando que sus pies rozaran ligeramente el agua y sonrió.
-Supongo que no pasa nada por que un día me salte la lección- Dijo riendo.







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