martes, 23 de septiembre de 2014

Estudiando

Ethel suspiró, tenía pocas ganas de estudiar, pero de buena mañana tenía incluso menos. Por suerte era una chica muy cumplidora, y era perfectamente consciente de lo que se esperaba de ella, más que enorgullecer al Clan, Ethel se moría por enorgullecer a su padre, que tanto había arriesgado por ella.

Al principio fue muy duro pensar que su padre, Pavel, había acabado por desaparecer como su madre y todo lo que quedaba de él estaba bajo tierra y su recuerdo cada día más difuso. El Lider había sido generoso adoptandola bajo su mano, pero Ethel le veía como un usurpador, no podía evitar pensar que su padre estaba muerto por proteger a aquel hombre de hielo.

Fue el tiempo el que acabó por ablandar a ambos, Corvo la hizo participe de los detalles más intimos de su vida y Ethel comenzó a confiar en él y pronto esa confianza se volvió amor loco. Era ahora, seis años después de eso cuando se dio cuenta realmente de la suerte que había tenido.

Lamentablemente en los últimos dos años se había sumado un nuevo elemento a la ecuación: Istvan, el futuro Lider de los Rosacruces y.... amante de su padre. Ethel era incapaz de pensar en ese imbécil como el novio de su padre pero sabía que debía aceptarlo.

Ethel despejó su cabeza de aquellas tonterías, se tendió sobre la alfombra y abrió su carpeta de historia.



-Allá vamos- Murmuró mirando la primera hoja- Veamos... "El reino de Erania esta gobernado por la Reina del Sol" Que me cuenten algo que no sepa...- rezongó- "Los paises con los que hace frontera son: Loran que tiene una gran riqueza minera, es un gran comerciante de carbón" y según tengo entendido son un poco estirados "Vravil que provee nuestro reino de cereales especificos de la zona" tiene que ser bonito, todos esos campos llenos de cereales...



-Mi mapa está bastante cutre- dijo riendo y cogió el lápiz- Veamos, un barquito por aqui y un pececillo ¡Que se note que estamos rodeados de mar!



Ethel sonrió al ver sus dibujos y pasó la página.

-"Estamos en paz con ellos por el tratado de 1734, sellado con el matrimonio con miembros de la aristocracia de Erania" Desde luego no envidio a los que tuvieron que casarse....- Se detuvo un momento- A mi también me llegara el momento... no quiero ni imaginarlo- susurró y sacudió la cabeza- ¡Concéntrate Ethel!

Pero no era tan sencillo, su vida iba a ser un lio ahora que se acercaba a una edad propicia para comenzar a buscarle marido, su padre solo se había librado por que por suerte la tenía a ella de heredera legítima.... pero... ¿y su novio? él si que tendría que buscar esposa y... ¿que pasaría entonces con su padre?



Miró el reparto de la política en Erania y sintió que le hervía la sangre,

-"Nobles largas estirpes de familia que tienen su lugar en el consejo" Claro, no puedo decir que son unos imbéciles estirados que nos tratan como si fueramos bestias- Murmuró Ethel y bajó la mirada hasta el siguiente apartado- Familias Fundadoras, precioso nombre para nuestros Clanes de guerreros. "Estan bajo el mando directo de la Reina, son considerados la fuerza de élite de la Reina y tienen voto especial en los asuntos del consejo"- sonrió y miró el organigrama de poderes haciendo sus anotaciones personales mientras balanceaba las piernas alegremente.



-Veamos "La Capitál de Erania es Cenit haciendo referencia al momento de más esplendor del sol. A pesar de ser una monarquía, la Reina designó un parlamento que ha sido mantenido durante todos sus largos siglos de reinado"- Recitó mientras iba memorizando.



-Las familias fundadoras son...- murmuró Ethel- Oh vamos ¿familias fundadoras? somos Clanes de toda la vida...- rezongó- en fin... "Corvino: Encargados de la red de espionaje, su símbolo es un cuervo sobre fondo blanco" Es decir, papá y yo- sonrió orgullosa- " Klovar: Encargados del armamento tanto para el ejercito como para las Familias fundadoras, tienen la tecnología más avanzada para producirlas" y una gran facilidad para destilar licor- rió Ethel- "Rosacruz: Encargados de la diplomacia en otros paises, actuan de embajadores y tienen una escolta especial para la Reina"- Ethel alzó una ceja- ¿en serio? el atontado de Istvan de embajador... ¡De escolta especial para la Reina! Dios como me gustaría conocerla, ¡No es justo!- murmuró y después bostezó- Que sueño me está entrando....

Ethel se estiró un poco y apoyó su cabeza al lado de los apuntes mientras repetía de memoria lo que acababa de leer.... hasta que se quedó dormida.


Al cabo de un buen rato, Corvo tocó suavemente la puerta de la habitación de Ethel y entró al no hallar respuesta por parte de su hija. La encontró dormida sobre la alfombra, con los apuntes de historia desperdigados por el suelo.

No pudo evitar enternecerse ante la escena, Los principios habían sido duros para ellos, pero finalmente estaban mas unidos que nunca y, naturalmente, Corvo sabía lo que su hija se esforzaba por complacerle.



Corvo tomó la carpeta de apuntes, sonriendo ante las anotaciones de su hija. Tanto Mihael como él habían tenido que vivir con el peso de lo que sus padres y abuelos habían hecho antes de que ellos tomaran el mando. Cosas de las que ningún Clan estaba especialmente orgulloso, sin embargo las nuevas generaciones estarían libres de esa carga por fin. Una vez que los nobles mas antiguos murieran y una vez que ellos mismos murieran, Ethel, Istvan y los hijos de Mihael y Mirka tendrían via libre para el dialogo con los Nobles que tanto les odiaban,

La Reina siempre estaría allí para guiarlos, afortunadamente, ninguno de ellos, ni siquiera Corvo y Mihael, caminaban solos.


Corvo tomó un lapicero y escribió al final de la última hoja de apuntes un mensaje que a veces le costaba decir, pero que sabía que su hija necesitaba,


Corvo cerró la carpeta y la dejó junto a los lapiceros al lado de Ethel, dejándola descansar un poco más.


Ethel despertó una hora después, desperezandose y notando como su espalda protestaba por haber dormido en tan mala posición. Se incorporó como si la hubieran tirado un cubo de agua helada ¡Ay Dios! ¡Se había dormido!

-Ay joder- murmuró- y yo que tendría que estar estudiando para el examen....



Miró a su alrededor para localizar la carpeta y se dió cuenta de que estaba cerrada y con los lápices colocados.

-Perfecto, verás como se entere papá...- susurró


Ethel cogió la carpeta con miedo y pasó las páginas llenas de anotaciones hasta hallár una que no estaba antes. Sus manos temblaron suavemente al leer las palabras escritas del puño y letra de su padre.

-"Estoy orgulloso de ti, sigue estudiando duro. Papá"- murmuró emocionada y después sonrió al ver la posdata- "Posdata, Istvan no es tan tonto, créeme"- se le escapó una risilla y negó- habría que verlo, papá...


Ethel se levantó tras cerrár la carpeta y la estrechó contra sus brazos, sin poder parar de sonreir. Bueno, ¿por que no estudiar al lado del río lo que le quedaba de mañana? Hacía un día demasiado bonito para pasarlo encerrada en casa... Y después recogería unas rosas para el jarrón del despacho de su padre.


Fin

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